Hablar de captación de fondos hoy es hablar de tensión constante: entre la urgencia del día a día y la necesidad de pensar en clave de futuro. Éste fue el eje de la jornada sobre retos y oportunidades en la captación de fondos celebrada en El Círcol, un espacio de encuentro impulsado por la Associació de Professionals del Fundraising de Catalunya, con la colaboración de la Coordinadora Catalana de Fundacions, CAUSES y El Círcol.
La jornada permitió poner sobre la mesa los retos reales que afrontan muchas organizaciones (asociaciones y fundaciones) y, al mismo tiempo, identificar oportunidades a menudo infrautilizadas, gracias a la mirada compartida entre entidades, organizadores y colaboradores.
Uno de los principales retos es la sensación de saturación. Muchas entidades captan fondos desde la intuición o necesidad inmediata, con poco margen para analizar qué funciona y qué no. Esta carencia de perspectiva dificulta tomar decisiones estratégicas y hace que la captación se viva como una carga añadida, en lugar de una palanca al servicio de la misión.
Otro reto clave es el relato. Con demasiada frecuencia, las organizaciones explican qué hacen, pero no acaban de transmitir por qué son necesarias ni qué impacto generan. En un contexto con cada vez más causas compitiendo por la atención, construir un relato claro, honesto y compartido es imprescindible.

También aparece como desafío la organización interna. Sin roles claros, recursos mínimos asignados ni una planificación asumida colectivamente, la captación depende del voluntarismo o de momentos puntuales, lo que limita su continuidad y su crecimiento.
Asimismo, la jornada evidenció oportunidades relevantes. La primera es la proximidad: el arraigo en el territorio, el conocimiento directo de la realidad social y la capacidad de generar confianza son activos de gran valor para muchas entidades.
Una segunda oportunidad es entender la captación como un proceso compartido, no como acciones aisladas. Revisar, ordenar y actuar de forma progresiva permite avanzar con coherencia, incluso con recursos limitados.
Finalmente, la captación de fondos puede convertirse en un espacio para fortalecer alianzas, reforzar el trabajo conjunto entre organizadores, entidades y colaboradores, y reconectar con la misión. Cuando se trabaja desde esa mirada, captar fondos deja de ser sólo una necesidad económica para convertirse en una herramienta de sostenibilidad y sentido.

La jornada puso de manifiesto que los retos son compartidos, pero también que existe voluntad y capacidad para abordarlos colectivamente.
La jornada no habría sido posible sin la implicación de las partes organizadoras y colaboradoras, que apuestan por generar espacios de reflexión y aprendizaje compartido en torno a la sostenibilidad del tercer sector, acto en el que asistieron casi 50 personas.
