TRABAJANDO HACIA LA SOSTENIBILIDAD DE LAS ENTIDADES

fuentes financiación CAST

A raíz de participaciones en talleres y charlas sobre la financiación de las entidades no lucrativas he extraído algunas reflexiones para compartir con vosotros.

Ante todo, es necesario distinguir por qué necesitamos dinero:

  • ¿Queremos poner en marcha un nuevo proyecto?
  • ¿Debemos cubrir tensiones de liquidez y hacer frente a los pagos?
  • ¿Para que las actividades que hacemos no tengan un coste tan elevado para los usuarios o personas atendidas?
  • ¿Necesitamos hacer obras o adecuar los locales?

En función del por qué necesitamos dinero lo que tendremos que hacer será una cosa u otra… Es decir, identificamos primero el problema para encontrar la solución adecuada.

Si tenemos un problema de liquidez, tendremos que buscar dinero de “forma puntual o temporal”. Por ejemplo:

  • Ir a la banca tradicional
  • Ir a la banca ética (Triodos Bank o Fiare).
  • Acercarse a cooperativas de crédito, como Coop 57.
  • Estructurar fórmulas de financiación colectiva (títulos participativos o préstamos personales de pequeños importes).

Si necesitamos tener más recursos para hacer más actividades o poner en marcha nuevos proyectos, podemos necesitar un plan de marketing que nos ayude a tener más socios. Esta fórmula es válida para ateneos, clubes deportivos, asociaciones culturales, festivas o excursionistas, entre otros… Haz crecer el número de socios y tendrás más dinero.

Y si el tipo de personas que atendemos no pueden pagar los servicios o necesitamos más fondos, entonces tenemos que trabajar una campaña de captación de fondos (fundraising), ya sea de particulares o buscando la colaboración de las empresas.

Resumiendo, debemos saber si necesitamos alguien que se ocupe de:

  • Las finanzas
  • El marketing
  • La captación de fondos

El resultado final será el mismo (+ dinero) pero lo que hacemos no… Es como ir a comprar unos zapatos… ¿para qué son? ¿Para correr? ¿Para pasear? ¿De verano o de invierno? Ya iremos calzados, ya, pero ir a una tienda de deportes en comprar unos zapatos de fiesta, no es un buen acierto. Esto es lo que hacemos a menudo las entidades: buscar soluciones en los lugares equivocados.

Una de las principales diferencias entre el mundo lucrativo (negocios) y el mundo no lucrativo (asociaciones y fundaciones, entre otros) es cómo comienzan su actividad. En el mundo asociativo se juntan un grupo de personas, tienen una idea, una pasión, un proyecto y dicen: “podríamos hacer algo”, y aparece una asociación: muchas ganas de hacer cosas, ideas, propuestas… En un momento dado, alguien hace la pregunta: “y el dinero, ¿de dónde lo sacaremos?” En cambio, en el mundo lucrativo nada se mueve si no hay dinero. No puedes empezar un negocio sin dinero.

Esta comparativa pone de relieve una carencia de muchas entidades: pensar que el dinero no es importantes y que sólo cuenta lo que nos une (la misión). La misión es vital y es lo que tiene que ir delante, marcando la dirección, pero sin dinero será difícil llegar.

Entidades que duren en el tiempo y sean sostenibles son aquellas que incorporan la búsqueda de recursos como un área más a trabajar dentro de la organización. Por tanto, si queremos captar recursos, tendremos que:

1º. Ser conscientes de que tenemos que hablar de dinero. Es el primer paso para incorporar a la Junta la captación de recursos como un tema relevante y estratégico.

2º. Hacer una lluvia de ideas de lo que podemos hacer para captar dinero: rifas, loterías, calendarios, cestas, socios, micromecenatges, merchandising, eventos y fiestas, colaboraciones de empresas y negocios locales…

. Informarse. Ver qué están haciendo otras entidades de la ciudad o entidades similares a la nuestra. Apuntarse a boletines gratuitos y especializados para entidades, tales como Al Alcance o Xarxanet.

4º. Formarse. Hay que actualizarse, abrir ventanas y aprender constantemente. ¡Hay formación accesible a las entidades no lucrativas, promovidas por administraciones públicas, que vale la pena aprovechar!

5º. Definir un plan de trabajo. No hay que hacerlo todo y todo a la vez. Planifiquemos las acciones.

6º. Ejecutar y evaluar. Lo peor que se puede hacer es no hacer nada. Hay que probar. Ver los resultados, aprender de forma continuada.

7º. No parar nunca. No vale quedarse parado. Hay que seguir mirando qué más se puede hacer.